Dolor al caminar, uñas encarnadas o callosidades persistentes son solo algunas señales de que necesitas un podólogo. Te explicamos las 7 más importantes.
Los pies soportan todo el peso de tu cuerpo cada día, pero rara vez reciben la atención que merecen. Muchas personas acuden al podólogo cuando el problema ya es severo, cuando lo ideal es actuar ante las primeras señales. Saber cuándo visitar a un podólogo puede ahorrarte dolor, complicaciones y tratamientos más invasivos.
En Clínica Acerete, en el centro de Gijón, vemos a diario pacientes que podrían haberse ahorrado semanas de molestias con una consulta temprana. Estas son las 7 señales que deberían llevarte a pedir cita.
1. Dolor persistente al caminar o estar de pie
Si sientes dolor en la planta del pie, el talón o los dedos al caminar, no lo normalices. El dolor es siempre una señal de que algo no funciona correctamente. Puede tratarse de una fascitis plantar, metatarsalgia o un problema biomecánico que un podólogo puede diagnosticar y tratar.
Un dolor que dura más de una semana y no mejora con reposo necesita valoración profesional.
2. Uñas encarnadas o con cambios de color
Las uñas encarnadas son una de las consultas más frecuentes en podología. Si notas que el borde de la uña se clava en la piel, hay enrojecimiento, hinchazón o supuración, necesitas atención podológica. Intentar cortarla tú mismo puede empeorar la situación.
También debes prestar atención a cambios de color (amarillento, oscuro) o engrosamiento, ya que pueden indicar una infección por hongos.
3. Callosidades y durezas que no desaparecen
Los callos y las durezas no son solo un problema estético. Son la respuesta de tu piel a una presión excesiva o fricción repetida. Si aparecen de forma recurrente, un podólogo puede identificar la causa (mala pisada, calzado inadecuado) y aplicar el tratamiento correcto.
4. Verrugas plantares
Las verrugas plantares están causadas por el virus del papiloma humano (VPH) y pueden ser dolorosas al caminar. A diferencia de un callo, tienen puntos negros en su interior y duelen al presionarlas lateralmente. El podólogo dispone de tratamientos específicos para eliminarlas de forma segura.
5. Problemas al correr o hacer deporte
Si practicas running, senderismo o cualquier deporte de impacto y notas molestias en los pies, tobillos o rodillas, un estudio biomecánico de la pisada puede ser la solución. Muchas lesiones deportivas tienen su origen en una pisada incorrecta que se corrige con plantillas personalizadas.
6. Pie diabético o problemas circulatorios
Si tienes diabetes, las revisiones podológicas periódicas son imprescindibles. La diabetes puede reducir la sensibilidad en los pies, lo que hace que pequeñas heridas pasen desapercibidas y se compliquen. Un podólogo te ayuda a prevenir úlceras y complicaciones graves.
7. Pies planos, cavos o deformidades
Si notas que tus pies se desvían hacia dentro (pronación excesiva), tienes un arco muy pronunciado o aparecen deformidades como juanetes, es momento de consultar. Estos problemas pueden afectar a tus rodillas, caderas y espalda si no se abordan a tiempo.
¿Con qué frecuencia deberías visitar al podólogo?
Como norma general, se recomienda una revisión podológica al menos una vez al año. Sin embargo, hay personas que deberían acudir con más frecuencia:
- Deportistas: cada 6 meses o ante cualquier molestia
- Personas con diabetes: cada 3-6 meses
- Mayores de 65 años: cada 6 meses
- Niños en edad de crecimiento: revisión anual para detectar alteraciones de la pisada
Preguntas frecuentes
¿Necesito volante del médico de cabecera para ir al podólogo?
No. Puedes acudir directamente a un podólogo sin necesidad de derivación médica. En Clínica Acerete puedes pedir cita directamente llamando al 984 51 43 70.
¿Cuánto dura una consulta de podología?
Una primera consulta suele durar entre 30 y 45 minutos, ya que incluye exploración completa y diagnóstico. Las revisiones posteriores son más breves.
¿El podólogo trata problemas de uñas con hongos?
Sí. El tratamiento de onicomicosis (hongos en las uñas) es una de las especialidades del podólogo. Disponemos de tratamientos efectivos para eliminar la infección.
¿A partir de qué edad pueden ir los niños al podólogo?
Se recomienda una primera revisión podológica a partir de los 4-5 años, cuando el pie ya ha adquirido cierta madurez estructural y se pueden detectar alteraciones en la pisada.
Si reconoces alguna de estas señales, no esperes más. En Clínica Acerete (C/ San Nicolás 6, Gijón) estamos para ayudarte. Llama al 984 51 43 70 y pide tu cita.